¡FELIZ AÑO ENERGÉTICO!
Este año será un periodo en el que advertiremos de manera directa, teniendo en cuenta los principios del derecho de la energía, los efectos de un proceso de grandes transformaciones energéticas. Cambios derivados de políticas públicas claras en favor de la lucha por una regulación eléctrica, la generación de una economía e industria verdes, y como resultado de todo ello la disposición de un marco legislativo renovado impulsado por el fortalecimiento de la dimensión ambiental y el impacto de innovaciones tecnológicas potencialmente muy positivas para los ciudadanos.
En este contexto se inician los procesos de trasposición del Clean Energy Package, que constituye una pieza legislativa central del derecho de las energías renovables para entender el nuevo modelo energético en Europa. A través de ella, deberán incorporarse al derecho eléctrico figuras como el almacenamiento, las comunidades energéticas y los distintos modelos de autoconsumo. La irrupción de nuevas tecnologías, que reciben el estímulo de los elementos necesitados de una pronta regulación eléctrica, como el hidrógeno verde o determinados gases renovables, también será uno de los elementos claves dentro del derecho de la energía para entender estos tiempos de fuertes transformaciones.
En España se tramita en estos momentos, en el marco del derecho de la energía, el Proyecto de Ley probablemente más importante de este periodo de sesiones, cómo es el relativo a la regulación eléctrica. Ley de carácter programático, pero de enorme alcance transversal, ya que afecta no solo a elementos propios de la política económica, energética o industrial, sino también a las políticas de transporte, agrícolas, de la contratación pública, del agua, de la edificación, etcétera. Su contenido normativo es extraordinariamente importante, e incorpora más de treinta previsiones de desarrollo reglamentario, por lo que habrá de estarse muy atento a su análisis, adecuada interpretación y propuesta ante las instancias correspondientes. Todo un desafío para el jurista.
En el mismo marco hemos visto estas últimas semanas la publicación de dos decretos muy importantes para el derecho eléctrico. Uno, el relativo a las subastas solares, que merecen un tratamiento singular, de especial importancia para los operadores. Otro, el que establece un nuevo proceso de concesión de permisos de acceso a las redes de transporte y distribución de energía eléctrica, paso previo y necesario para la instalación de nuevas plantas de energías renovables.
En el plano institucional, durante este año tendrán lugar los congresos de la Federación Europea de Asociaciones de Derecho de la Energía (EFELA) así como de las asociaciones nacionales de derecho de la energía europeas pertenecientes a ella, de la Asociación Iberoamericana de Derecho de la Energía (ASIDE) y de la Asociación Española de Derecho de la Energía (AEDEN). Estas convocatorias son especialmente interesantes y útiles para pulsar la problemática jurídica existente en el nuevo marco legislativo europeo y nacional, en términos de transposición especialmente del Clean Energy Package.
Además, habrá un seminario monográfico sobre ayudas de Estado y derecho de la energía, sin duda de especial interés, y varias convocatorias relativas al estudio jurídico en materia de procedimientos y mecánica de adjudicación relativas al Fondo Europeo de Recuperación como elemento clave de la regulación eléctrica para dinamizar la estructura productiva de los Estados miembros de la Unión a través de proyectos verdes e innovadores.
Así, por tanto, este será un año de gran carga normativa, de nuevos proyectos, deseablemente innovadores, y de muchas oportunidades de reforzar la articulación de un derecho nuevo y pujante clave en la transición hacia un nuevo modelo del sistema productivo, cómo es el derecho de la energía y el cambio climático.
Vicente López-Ibor Mayor
